No hay apelativo mas adecuado para nuestro mundo que llamarlo el planeta azul, ya que alberga el 70% del total de su superficie liquida en ríos, estanques, lagunas, vertientes, y sobre todo en sus mares y océanos.
En uno de estos grandes contenedores de agua salada, ocurrió un hecho fantástico, lleno de amor, camaradería y esperanza, como sucede en el aire y en la tierra: en donde se desarrolla la vida a cada instante en toda su magnificencia.
Se dio a 960 kilómetros de la costa continental del ecuador, sobre la línea ecuatorial, en el agua calidad de una de sus islas. estamos hablando de las islas Galápagos o islas encantadas, conocidas en todo el globo por su exuberancia, y en donde Charles Darwin desarrollo su teoría de la evolución de las especies.
En este paraíso natural de espectaculares paisajes, habitado por tortugas marinas y terrestres; también de tiburones, ballenas, iguanas, lagartos y leones de mar; además por pingüinos, aves en gran variedad, acuáticas y de tierra volcánica, incluidos piqueros de todos los colores y tamaños, así como delfines y muchas especies; se gesta, la tierna historia de este libro: la vida en comunidad de una manada de “delfines nariz de botella” y su lucha por sobrevivir a la depredación a manos de los seres humanos.En este sitio excepcional, que constituye la segunda reserva marina mas grande del planeta, declarada por Unesco en 1978, patrimonio natural de la humanidad, se dio esta trama, que es un llamado a la conciencia, por la indiferencia del mundo hacia la devastación de la vida en los mares y océanos; es el grito silencioso que pide resguardar el ecosistema y proteger la vida que ahí se genera, como signo inequívoco de aquella gran semejanza con los seres humanos.









