Obras literarias, historia, de divulgación científica, ensayos y más son los nuevos habitantes de la Red Metropolitana de Bibliotecas, gracias a la donación de la Embajada de España; ahora los lectores de Quito contarán con más libros para expandir sus conocimientos.
El pasado 3 de julio de 2025, en la Biblioteca Federico González Suárez, del Centro Cultural Metropolitano se realizó la entrega del material bibliográfico por parte de la Embajada de España en Ecuador a la Secretaría de Cultura. Alrededor de 495 ejemplares de alta importancia en el ámbito literario, histórico e investigativo formarán parte de las bibliotecas municipales.
Jorge Cisneros, Secretario de Cultura resaltó que en estos espacios se busca incentivar a las personas a acercase a la literatura. «Nuestras bibliotecas tienen especialidades y son territorialmente distribuidas”, dijo.
Tomás López Vilariño, ministro consejero de la Embajada de España, destacó el valor simbólico y cultural de la entrega de libros realizada. “Estamos aquí para compartir libros y para realizar un acto simbólico que confirma que nuestras relaciones con el Ayuntamiento de Quito son magníficas”, expresó.
Entre los títulos donados se encuentra la obra ‘La historia de la flora’ de Celestino Mutis, un proyecto monumental de investigación científica y artística que se desarrolló entre 1783 y 1816, durante la expedición dirigida por José Celestino Mutis. Esta investigación, centrada en la flora y fauna del territorio que hoy corresponde a Colombia y Ecuador, reunió más de 7.600 ilustraciones botánicas —muchas de ellas elaboradas por artistas de Quito— y una vasta colección de especímenes que actualmente se conserva en el Real Jardín Botánico de Madrid.
La Flora de Mutis es considerada una de las grandes joyas del conocimiento natural de América Latina, por su contribución a la botánica, el arte y la historia de la ciencia en la región.
“Este acto tiene un valor especial, primero por lo que representa la ciudad de Quito: una ciudad de libros. Aquí se han escrito, editado y conservado grandes obras. Sorprende el celo con el que el pueblo ecuatoriano cuida sus libros. Es un país de bibliotecas, y muchas de ellas son magníficas y completas. Por eso, es un honor hacer una pequeña contribución a una ciudad donde los libros tienen tanta importancia”, añadió López Vilariño.



