El libro «Pasiones de un hombre bueno» destaca los aspectos más curiosos de la infancia, juventud y madurez del escritor lojano Benjamin Carrión. Francisco Febres Cordero nos transporta a la Loja de comienzos del siglo XX, una sociedad marcada por la ritualidad de beatas y curas en la que la figura de Eloy Alfaro evidenció la caducidad de una sociedad atrasada y contradictoria estructuralmente.
















