Las Galápagos son imaginadas como un paraíso habitado únicamente por especies maravillosas. Con la publicación de El origen de las especies (1859), las islas se convirtieron además en el hogar del nacimiento de las teorías de la evolución. Sin embargo, cuando el joven Charles Darwin las visitó, en 1835, ya existía un primer asentamiento humano. Este libro ofrece el primer relato histórico y etnográfico acerca de la colonización indígena en el archipiélago, prestando especial atención al rol de los kichwa salasaca en la construcción de la ciudad, en la conservación del parque y en la industria del tur









