La gran institución deportiva va a celebrar muy pronto, en 2018, sus cien años. Hay que ir preparando la fiesta.
Nació en la Universidad Central de Quito en 1918, con dos papitos muy entusiastas, César y Rodrigo Jácome Moscoso, y con el nombre inicial de Universitario.
En 1930 renovó su entusiasmo y se bautizó Liga Deportiva Universitaria gracias al empuje del abogado goleador Bolívar León y a la bendición del rector Aurelio Mosquera Narváez.
En 1932 ya fue campeón.
Después de largos veinte años ganó el segundo título.
En 1954 ingresó al profesionalismo con AFNA, y sorpresivamente quedo campeón, con el arquero Eduardo Bores de goleador.
En 1955 LDU se consagró sin imaginarlo cuando Rodrigo Paz ingreso al club como último vocal de las divisiones inferiores, recibiendo el saludo de “hola, Negrito, por fin te cansaste del Ecuador”. Con el paso de los años fue el liguista número uno.
Se cansó (la Liga, no el Negro) de ser campeón en el ámbito ecuatoriano y fue campeón de América en el año 2008. La culminación fue en el estadio Maracaná, en medio del llanto de Fluminense.
Mil triunfos y, caramba, unas tantas derrotas son parte de su trayectoria. Millón de goles a favor y solo varios cientos en contra. ¡Cuántos brillantes futbolistas lucieron sus colores!
Y, por supuesto, la Liga también jugó y fue campeón de basquetbol. Tuvo buenos rivales como el Mercantil, pero luego se paseó bastantes años invicto, como lo pueden certificar el Chiquitín Holguín, Patallucha Cevallos y el Omoto Arroyo.
Linda historia la de Liga Deportiva Universitaria.















