El ensayo de Hernán, Salvadas sequedades iniciales, se vuelve sabroso por la penetración en el espíritu del siglo, por el aplauso a la resiliencia del espíritu democrático en la doble tragedia de la casi desaparición de Ecuador en 1859, y de la brutal tiranía de Ignacio de Veintimilla, cortada de raíz porque e unieron Sierra y Oriente, conservadores y liberales en una campaña magnifica, la de la Restauración, que propició un progresismo transitorio y un liberalismo alfarista definitivo en cambios políticos y administrativos. Época que da paso a la imaginación creadora y será fuente de novelas y dramas.












